lunes, 25 de junio de 2012

Taller de consciencia y creación en el movimiento. Danza. Keops Guerrero. Cancún, Quintana Roo, México. Julio 2012.

CONSCIENCIA Y CREACIÓN EN EL MOVIMIENTO
Taller de danza y movimiento dirigido a bailarines, actores, acróbatas, artistas escénicos y todas aquellas personas que deseen introducirse en la investigación de la composición anatómica del cuerpo y las formas y estructuras espaciales que conforman la tridimensionalidad.
Imparte: Keops Guerrero.

martes, 3 de enero de 2012










El jardín del conocimiento.
Basado en el cuento de Hans Christian Andersen "El jardín del edén" o "Paraíso y tentación", en esta adaptación omitimos género y clase social de los dos personajes principales, denominados por nosotros Trisha y Ónix, así mismo extrajímos conceptos morales y religiosos, no solo de la época, sino que pretendimos crear una historia que no limite a través de un juicio a la imaginación o la creatividad.
La puesta en escena es un trabajo creado para niños o mejor dicho para mentes infantiles, tomando en cuenta que una percepción de este tipo, tiene menos construcciones, sociales, eticas y morales. El objetivo principal de esta obra es brindar al menor o al adulto que ve con ojos niños, una historia en la que cada uno puede hacer su propia construcción a partir de personajes neutros y/o abstractos, a partir de la visión inherente de vida que cada uno de nosotros poseemos. No intentamos dar un consejo moral o conductal, presentamos un hecho de acción real que no es bueno ni malo, esta acción es el poder de "decidir", y sus posibles consecuentes, pero sobre todo, el poder que tenemos todos de empezar de nuevo, de partir de cero.
La obra es narrada por dos actores que van llevando al espectador a través de un viaje contado como un cuento, en él aparecen los cuatro vientos de la tierra, seres de luz y de conocimiento y el árbol de la sabiduría principalmente. Las coreografías son ejecutadas a través del lenguaje de la danza contemporánea y la acrobacia aérea en trapecio fijo, telas y aro.
El jardín del conocimiento es una obra elegida para crearse dentro de las residencias artísticas convocadas por el centro cultural Les Corts, ubicado en c/Dolors Masferrer 33-35. Otra de las sedes de ensayo y de entrenamiento en trapecio fijo es en "La nave espacial", ubicada en Ávila 176, Glorias, en Barcelona, Cataluña, España.
Los artistas participantes son:
Alberto Carvalho, Jana Cortés, Anais Duval, Esmeralda Elizalde, Gemma Escobar, Keops Guerrero, Carlos Jau, Miguel Jiménez y Alejandro Lento.

martes, 10 de mayo de 2011

Roots & Routes.Residencia artística. Mercat de les flors. Keops Guerrero. Barcelona 2011.





Roots & Routes.



Residencia artística. Mercat de les flors. Barcelona 2011.



Viernes 13 de mayo de 2011.



Sala Pina Bausch.

Roots & Routes.Residencia art

martes, 19 de abril de 2011

Día Internacional de la danza. Keops Guerrero. Barcelona, España. Abril 2011



En un esfuerzo conjunto, el centro cívico Parc Sandaru junto con la compañía de artes escénicas Nin-Yo Performance, organizan la celebración del "Día Internacional de la Danza", este viernes 29 de abril de 2011.


Por la mañana se llevaran a cabo talleres de danza desde las 10:00 am, hasta las 15:30 hrs. Entre los talleres se encuentran:




  1. Experiencia interna del movimiento por Aldo del Bazo. (Argentina)


  2. Desterritorializar el cuerpo. Taller sobre el textil y el cuerpo por Flor Barraza (Argentina)


  3. Danza expresiva mexicana por Azucena Arango (México)


  4. Hip Hop por Kim Jordan (E.E.U.U.)


  5. Danzas cubanas por Rosalía García (Cuba).

Por las tardes se presentaran grupos de diversos géneros y niveles de danza para festejar al movimiento a través del cuerpo, el ritmo y la música.


¡¡¡Que viva la danza!!!


KEOPS GUERRERO.

lunes, 11 de abril de 2011

NINES. Intervención Urbana. Keops Guerrero. Viernes 17 de abril. Barcelona, España.

http://vimeo.com/22536223




>>NINES<< intervenció en espais urbans, un grup de vermell que es mou per la ciutat, adopta postures, romanen immòbils, canvien de posició; coreografia, imatge i buit, insensibles a la realitat, solament estan aquí o allí... indiferents. Es convida a fotògrafs, documentalistes, multimèdia i públic en general al registre fotogràfic i videogràfic de la Intervenció urbana >>NINES<< ... El Grup iniciarà el seu recorregut des de Arc de triomf , cap a la Plaça Catalunya, MACBA, Rambal del Raval, Bar "La Rouge", M per finalitzar en ***NIU*** espai artístic contemporani: Almogàvers, 208 . 08018 Barcelona.(http://www.niubcn.com/)






>>NINES<< intervención en espacios urbanos, un grupo de rojo que se mueve por la ciudad, adopta posturas, permanecen inmóviles, cambian de posición; coreografía, imágen y vacío, insensibles a la realidad, solo están aquí o allí... indiferentes. Se invita a fotógrafos, documentalistas, multimedia y público en general al registro fotgráfico y videográfico de la Intervención urbana >>NINES<< El Grupo iniciará su recorrido desde el Arco del Triufo, hacia el MACBA, Rambla del Raval, Bar "La rouge", , Metro para finalizar en **NIU** espai artístic contemporani: Almogàvers, 208 . 08018 Barcelona. (www.niubcn.com)

jueves, 17 de febrero de 2011

Danza contemporánea. Metacuerpos. Kinetic. Keops Guerrero. Barcelona España. Marzo 2011.







Nin-Yo Performance -Compañía de artes escénicas-

presenta:

"METACUERPOS" -Percepciones sobre el abstracto-

Dirección: Keops Guerrero

La creación escénica es un ejercicio infinito que depende de factores que van más allá de la necesidad expresiva. La idiosincrasia, postura religiosa, política, vida social, género, educación artística, influencias adquiridas, entre muchas otras causas, son las que constituyen y dan paso al proceso creativo. Metacuerpos es un compendio de coreografías de creadores de diferentes países, culturas e ideologías que tienen como denominador común el desarrollo creativo a partir de lo abstracto, lo que no se puede ver o explicar con palabras, pero que puede intuirse y expresarse a través del movimiento, de la danza. En este programa de danza participan 4 coreógrafos, 9 bailarines,una diseñadora de vestuario, un iluminador y una artista visual. Todos artistas jóvenes aunque no emergentes comprometidos con el quehacer artístico y la búsqueda de espacios y proyectos que mejoren y dignifiquen el oficio de las artes dentro y fuera de nuestros países de orígen Metacuerpos es la búsqueda incesante del ser humano por saber de dónde viene y hacia dónde va, la aceptación de su esencia y sus transformaciones, pero sobre todo su deseo indómito de libertad.

Centro cívico Parc Sandaru. Bonaventura Muñoz 21, esq. Nápols. Viernes 18 de marzo 20:30 hrs. Entrada 2€ Obra ganadora de la segunda convocatoria de "Kinetic".

lunes, 27 de diciembre de 2010

Ante el espejo (reflexiones al final de una década). Ensayo. Keops Guerrero. Barcelona 2010.

ANTE EL ESPEJO
A los que nacimos a mediados del siglo pasado, nos parecía el año 2000 una nueva era, nos imaginábamos una nueva humanidad llena de tecnología vanguardista, nuevos medios de comunicación, automóviles aéreos, energías renovables, sistemas digitales, rascacielos interminables, viajes tridimensionales, contactos cercanos del tercer tipo. Pero también intuíamos que alrededor de todo aquello se cernía una oscura nube de caos. Cambiarían las relaciones interpersonales, la manera de alimentarnos, la salud del planeta, el brillo del sol, incluso se pensaba hasta en un éxodo a otros mundos ¡La salvación de la humanidad!
Al terminar esta década, este ciclo corto de una cuenta larga de la humanidad, nos hemos topado con la terrible realidad ante un espejo que nos dice quienes somos como especie. Osamos llamarnos seres divinos e irrespetamos y permitimos la violencia hacia las mujeres y todo lo que conlleve una connotación femenina, en muchas partes del mundo las mujeres, los seres que dan vida, que permiten la creación, esa mitad que hace a nuestra especie ser quién es, es mutilada, degradada, sobajada, abusada y totalmente desvalorada, carece de personalidad, es algo, no alguien. Nos atrevemos a llamarnos seres inteligentes y permitimos la guerra por cuestiones tan estúpidas como la intolerancia a las creencias de los demás, la propiedad, los recursos y el poder. Nos creemos seres superiores y nuestros cuerpos nacen con menos defensas y un sistema inmunológico más deteriorado cada generación. Nos asumimos como seres conscientes y el tabaquismo es la primer causa de muerte en el mundo, sin mencionar los estragos que el abuso de alcohol y uso de drogas causan a nuestra evolución del cerebro. Tenemos el descaro y la desfachatez de decir que creemos en Dios (de la religión que sea) y permitimos la pedofilia, la esclavitud y el hambre de nuestros semejantes. Creemos fehacientemente que hay un cielo o un infierno dantesco que nos esperan al final, sin saber que no hay finales, hay instantes.
Si somos seres sensibles y medianamente conscientes, entonces ¿Qué hemos hecho? ¿Cómo es que hemos llegado a este punto? ¿Podremos tomar de nuevo el camino? ¿Podremos mirar hacia adelante con convicción y voltear la cara con vergüenza por lo permitido?
En esta década se han ido muchos de los grandes artistas, creadores y pensadores, probablemente era su tiempo o tal vez sucumbieron al absurdo humano. John Darnton, a través de su libro Neanderthal, de una manera muy sublime disfrazada de ficción nos dice: “…Es imprescindible ver las cosas desde otra dimensión. Imaginad que estáis en el centro del mundo –de vuestro mundo-, cuya periferia está constituida por los otros. El horizonte de uno linda con los demás. Es como el sistema solar. Uno es a la vez el sol y los planetas. Uno ve gracias a los demás pero también ve por sí mismo. El día que un miembro de la tribu muere, un planeta se desintegra; es algo que se puede sentir personalmente, no solo por empatía sino porque una parte de uno mismo muere…” El hecho es que los que aún permanecemos podemos reflexionar y tener el valor de mirarnos en el espejo para comenzar a asumir y realizar cambios en nuestro interior y nuestro entorno.
Pensando en Gandhi y en Rita Montalcini cité a mis amigos:
“…Ojalá que no perdamos la esperanza de que la paz es alcanzable, pero tampoco la certeza de que mañana mismo puede desaparecer la humanidad…”
Lo que se escriba en este nuevo ciclo es responsabilidad nuestra, comencemos con recapitular nuestro paso por este instante de diez años que ya se fue y con apertura descubramos con asombro lo que viene. Concentrémonos en la luz y dejemos que las sombras se dispen. Hay que estar todo el tiempo alertas y bien despiertos.
KEOPS GUERRERO

martes, 30 de noviembre de 2010

Artistas contra el hambre. Cabaret solidario. Keops Guerrero. Barcelona, España. Diciembre 2010


ARTISTAS CONTRA EL HAMBRE
Cabaret solidario para los niños birmanos del campo de refugiados de Mae Sot
Jueves 23 de diciembre de 2010
20:30 hrs.
Sala de actos del centro cívico Parc Sandaru.
c/Bonaventura Muñóz, esq. Nápols
Metri Línea 1 (roja) Arco de triunfo.
Entrada libre/Donación voluntaria (preparen la chequera ;-))

domingo, 17 de octubre de 2010

Danza, ideas e ideologías. Ensayo. Keops Guerrero. Barcelona, España.

DANZA, IDEAS E IDEOLOGIAS.

Partimos de una idea para abordar la creación. Una idea es un chispazo de luz en la inmensidad de nuestro cerebro, a veces consigue el combustible adecuado y encuentra el camino correcto, otras veces se lanza apresurada a las alturas para extinguirse poco a poco, casi sin darnos cuenta, a veces explota y denota emociones que ni siquiera podemos conceptualizar, otras más planea por mucho tiempo hasta que pisa suelo fértil o se da por vencida adentrándose a la nada. Algunas veces nos quita el sueño, nos atormenta, nos pone espitosos, nos acelera o nos paraliza. Pero las ideas ¿De dónde vienen? ¿Son nuestras? ¿Son préstamos? ¿Señales? ¿Conocimiento ancestral? ¿Son acaso ondas que nuestro subconsciente alcanza a recibir para emitir?

A veces de la razón, a veces del abstracto, pero lo importante quizá no sea de dónde vienen sino hacia dónde van. Las ideas son ambiguas porque se disfrazan, hacen uso constante del matiz, del color y de la forma, son traviesas, indagan, buscan, se transforman.

Ideas tenemos todos, ideamos, idealizamos, planeamos. Pero las grandes ideas requieren de sapientes constructores, elaboradores, realizadores. Eh ahí la magia de las ideas. El paso de lo intangible a la realización. El nacer de los artistas.
Las ideas han dado lugar y tiempo a grandes manifestaciones de la danza, desde técnicas, estilos y métodos de trabajar el cuerpo, hasta corrientes y tendencias en el quehacer escénico.

El conjunto de muchas de estas ideas, aunado al conjunto de gente que comulga con una misma visión han derivado en ideologías, de ahí grupos, compañías e instituciones, que tienen un factor común “la identidad”. Nos identificamos con las ideas de otros y al unísono recorremos un camino bajo una misma luz.
Un día, hace mucho, mucho tiempo, a alguien se le ocurrió la maravillosa idea de que el cuerpo podía hablar, entonces desarrolló esa idea y la transmitió a su comunidad. A ese lenguaje le llamaron “Danza”. Y la danza se convirtió en el primer lenguaje del ser consciente.

La danza habla con las entidades de la naturaleza, con los dioses y los demonios, con los seres orgánicos y con nuestro propio cuerpo. Cuando se danza no se piensa, se es, se comunica, se expresa, se manifiesta, se percibe y transmite. El danzante es diáfano, se convierte en un prisma que proyecta olas de emociones multicolores, por esa razón la danza es efímera, la danza es como decir “te amo” en el momento preciso, es como decir “hasta aquí” cuando no se puede más; es un acto irrepetible e inolvidable. La danza se queda grabada en el subconsciente para siempre, puede emitir mensajes sutiles y mensajes terribles. Ser cautivadora o repelernos, pero siempre tendrá algo que decir, una idea que mostrar.

Mencioné que una idea es una chispa de luz, pero a veces la luz también puede crear grandes catástrofes, basta con una chispa de ego para iniciar un incendio y de ahí un verdadero infierno. En la condición humana es innegable la dualidad, por esa razón mientras unos dan otros quitan; mientras una ideología construye, otra destruye.
En los tiempos que corren debemos estar atentos, analíticos y reflexivos. Cuestionarnos en todo momento hacia donde nos ha llevado la ideología, la conceptualización de la danza escénica occidental actual. ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué buscan nuestras ideas? ¿A qué nos atan? ¿Qué manifestamos? ¿Qué decimos?
Un día hace tiempo ya, a alguien se le ocurrió decir que su ideología era “La verdad”, y a partir de ese entonces se abrieron abismos enormes, de gran distancia entre los seres humanos y todo su entorno racional e intuitivo. Nuestra existencia está rodeada de abismos profundos que no nos permiten ver más allá de nuestros límites.
La próxima vez que tengas una idea, pregúntate de dónde viene, pero preocúpate hacia dónde va.

KEOPS GUERRERO

sábado, 31 de julio de 2010

Las Guerras de independencia: Enfrentamiento entre criollos. Silvia Espinoza de los Monteros. Martes 27/jul/2010. El Financiero. México D.F.


Las guerras de independencia: enfrentamientos entre criollos
Silvina Espinosa de los Monteros
Martes, 27 de julio de 2010 / El Financiero / México, D.F.


Tomás Pérez Vejo desmitifica la historiografía nacionalista.

Elegía criolla, de Tomás Pérez Vejo, constituye el décimo volumen de la colección "Centenarios", editada por Tusquets. Un libro desmiti- ficador en el que se explica por qué las luchas independentistas de Latinoamérica no fueron más que guerras civiles y, por tanto, las naciones han sido producto de una construcción imaginaria para legitimar el poder.
En este 2010, año en el que se conmemora el bicentenario de las guerras de independencia en América Latina, el historiador de origen español Tomás Pérez Vejo publica un análisis puntual y demoledor, en el que se pone en jaque el concepto de nación, a partir de la reinterpretación de las historias nacionales del continente americano.
Hasta la década de los años ochenta del siglo XX, la teoría política y los historiadores trabajaban sobre el supuesto de que las naciones eran una realidad objetiva, cuyo origen se perdía en la noche de los tiempos. De ahí que había numerosos especialistas tratando de identificar la esencia de la mexicanidad. Sin embargo, a partir de ese momento diversos autores plantean dos tesis que produjeron una auténtica revolución historiográfica: que las naciones eran construcciones imaginarias y que dichas invenciones eran un fenómeno absolutamente moderno. Lo que daba pauta para preguntar: ¿y, entonces, qué sucedió en América Latina? Un cuestionamiento que el autor intenta responder con este libro.
-Las conclusiones -señala Pérez Vejo- pueden sonar muy provocadoras, pero no lo son. Lo que muestran es que en América Latina pasó lo mismo que en el resto del mundo: que las independencias americanas no fueron guerras de independencia sino guerras civiles y que las naciones no fueron su causa sino consecuencia del proceso de desarrollo.
-La historia de las guerras de independencia ha dado lugar a una serie de mitos, ¿cuáles son los más importantes según su criterio?
-Yo creo que hay dos mitos básicos: que estas guerras fueron guerras de liberación nacional, guerras entre naciones, que dan por supuesto que en 1810 existía México, existía Colombia, Perú, Chile... Y no: en 1810 lo que existía era un sistema monárquico que era universalmente aceptado de un lado y otro del Atlántico. Nadie ponía en cuestionamiento el derecho de Fernando VII a gobernar por herencia divina. Respecto a esto, los contemporáneos tenían claro que no era así, de ahí que se inventara otro gran mito: en realidad no era que se enfrentaran mexicanos contra españoles, sino se enfrentaron criollos contra peninsulares. Había una especie de protonacionalismo, que era el patriotismo criollo, al que se alude con el título del libro. Las guerras de independencia fueron fundamentalmente enfrentamientos entre criollos: criollos realistas y criollos insurgentes. Digamos que ésos son los dos grandes mitos que el libro intenta desmontar.
-Dice que en el marco interpretativo general para analizar las guerras de independencia hay que sustituir la legitimidad de tipo tradicional por otra de tipo moderno: el poder como emanación de la voluntad de la nación a través de un sistema representativo.
-A lo que asistimos entre 1810 y 1820, aunque eso se prolonga durante buena parte del siglo XIX, es al nacimiento de la modernidad. Y una de las cosas clave que ocurre es que se pasa de una legitimación en nombre del monarca a una legitimidad en nombre de la nación. Eso que a nosotros ahora nos parece muy fácil fue un proceso muy complicado; tanto, que todo el mundo seguía aferrado a las viejas formas. Un ejemplo muy claro es lo que decían los panfletos de los insurgentes respecto a los realistas: "Ustedes son unos traidores del rey Fernando VII, en realidad lo que quieren es entregar el reino a los franceses". ¿Y qué es lo que dicen los panfletos realistas de los insurgentes? Exactamente lo mismo. Es decir, en realidad todos estaban preocupados pensando en qué iba a pasar con Fernando VII. Ahí las cosas cambian muy rápido. Eso es cierto en 1808, en 1810, pero no en 1812, porque la Constitución de Cádiz no se hace en nombre de un rey sino en
nombre de la nación, y eso sí es un asunto absolutamente revolucionario. De vuelta al caso americano, a partir de esto se inicia un proceso distinto: ¿qué es lo que ocurre en 1810 en Dolores o en 1809 en Quito, o en 1810 en Argentina? Todo el mundo acepta la legitimidad de Fernando VII; sin embargo, a partir de 1812 las declaraciones de las juntas ya comienzan a hablar primero de pueblos, aunque aún no son pueblos sino cabildos, y después muy rápidamente se pasa de pueblos a hablar de naciones. Lo que constituye un estadio nuevo y revolucionario.
-Hoy en día, ¿cuál es el concepto de nación?
-La idea lo que es una nación no ha variado, pero aún no hay quien haya podido definir exactamente qué es. En principio, tenemos esa idea romántica de que las naciones son un grupo humano caracterizado por una herencia común: la misma lengua, raza, religión. Pero partiendo de esto, uno puede ir a Chiapas con los tzotziles y decir que son una nación, ya que tienen una raza y lengua diferenciadas. Por otro lado, está un caso como Estados Unidos: ellos no cumplen ninguno de estos requisitos; no hay una raza norteamericana y su idioma lo comparten con el resto de los hablantes ingleses del mundo; pero no hay la menor duda de que tienen el fuerte concepto de ser una nación.
-Entonces, el concepto de nación es una falacia...
-Claro, lo que pasa es que ahí no debemos cometer un error: el que algo sea imaginario no quiere decir que no tenga eficiencia social.
-Sí, pero entonces lo que verdaderamente subyace detrás de estas construcciones imaginarias es la legitimación del poder...
-Ésa es la única forma que tenemos de legitimar el poder en estos momentos. Hoy en día lo único que en México se legitima a alguien a gobernar es que lo hace en nombre de la nación mexicana. De ahí que el Estado necesite una historia oficial que demuestre que México existe como nación. Y no sólo México... Argentina, España o China; es decir, todos ellos han construido historias nacionales que demuestran la existencia de naciones intemporales.
NADIE SABE
(SEdlM)
Martes, 27 de julio de 2010
Qué celebrar.
Aun cuando es doctor en geografía e historia por la Universidad Complutense de Madrid, Tomás Pérez Vejo (Caloca, Cantabria) se considera un historiador mexicano. Actualmente trabaja como profesor-investigador en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y sostiene la hipótesis de que, hablando de fenómenos de nacionalismo, por simple perspectiva es mejor que el tema sea estudiado por aquellos que no pertenecen a ese país: "Cuando discutimos entre historiadores que la nación es una invención, todo el mundo está dispuesto a aceptar que las naciones de los otros son imaginarias, pero no la de uno".
-Al hablar de nacionalismos, ¿cómo se inserta esto a los festejos que se están organizando por el bicentenario de las independencias en América Latina?
-Es muy interesante comparar qué pasó en el primer centenario de las independencias con el bicentenario de las mismas. El primer centenario corresponde en el conjunto del mundo occidental, al menos, a un momento álgido de la nación y el nacionalismo, en el cual todo el mundo tenía claro lo que era una nación y el nacionalismo se veía como algo positivo. ¿Y qué es lo que ocurre hoy? Que el asunto no es tan claro, las naciones son menos nítidas de lo que pudiese parecer. Pongo un ejemplo paradigmático: en 1910 nadie tiene problema en hacerle una estatua a [Francisco Xavier] Mina como héroe de la Independencia; pero hoy, lo cuento en el libro, vemos que Mina no vino a México a luchar por la Independencia de México sino a luchar contra Fernando VII, que no es lo mismo. Entonces eso es lo que se llama un héroe por horror... digo, por error. El conflicto de todo esto es que ahora nadie sabe muy bien qué celebrar.
-Pero además de que no se tiene claro el concepto de nación, este bicentenario se da en un contexto de crisis polí- tica, económica, social...
-Volviendo a hablar de asuntos imaginarios, hay que decir que cuando las naciones americanas celebran el centenario están convencidas de que ellas son las ganadoras de la historia. ¿Qué ha pasado en este segundo centenario? Que el victimismo se ha convertido en una especie de estela que ha recorrido todos estos países y en el cual la idea es: "Nosotros no somos los ganadores de la historia sino los pobres, los derrotados". Lo que impera es ese discurso victimista, que es por demás interesante. En realidad eso de que América Latina es un fracaso no deja de ser algo construido en gran parte por los intelectuales. Es un discurso falso, pues es un fracaso depende de con quién se le compare.

domingo, 25 de julio de 2010

Las aventuras de Maricarmen Sánchez. Cuento mexicano. Keops Guerrero. Barcelona 2010.

Las aventuras de Maricarmen Sánchez.
-La Maestra Ernestina-
Ese día el pasillo de la escuela se le hacía más largo que de costumbre, quizás era por ser lunes o tal vez porque al ser un día feriado no estaba del todo segura si habría clases o no. Era 12 de octubre día de la raza en México, el descubrimiento de América, por lo general ese día no se trabaja ni se asiste a clases, pero debido al constante paro de labores por los maestros instalados constantemente en huelgas para exigir mejores salarios y condiciones laborales, se decidió no cortar ese día de clase, ya que habían tenido ya mucho tiempo sin estudios los alumnos desde el inicio del nuevo curso y eso podría acarrearles muchos inconvenientes, como con los padres de familia por ejemplo. El problema era que no se había avisado a todos los estudiantes con tiempo, así es que la confusión y la duda corrieron rápidamente entre el alumnado.
Por razones raras del destino y de la mala cabeza de Maricarmen, ese día llegó una hora antes de la entrada a clases, aún era oscuro y tenía sueño, además de los ojos llenos de lagañas porque ese día decidió no bañarse por la mañana, y es que con ese pelo tan rizado, largo y abundante, era un real Vía Crucis lavarlo, secarlo y peinarlo, era como domar a una bestia vamos. Se colocó bien las lentillas cuadradas y vio a lo lejos a su profesor de Historia del año anterior, Fernando Moreno, aunque de moreno solo tenía el apellido, corrió hacia él y le preguntó:
-¡Maestro, maestro! De pura casualidad sabe si el día de hoy ¿Habrá clases?
-¡Desde luego que si Maricarmen!-Respondió Fernando-Espero que ya esté preparada para este nuevo ciclo escolar, que por cierto será su último año de bachillerato ya.
Con una sonrisa el señor Moreno se dio la media vuelta y siguió su rumbo hacia otra área de la escuela. Maricarmen se dirigió hacia la puerta del plantel, volteó a ver el cartel enorme que ponía “Escuela Estatal Preparatoria Leyes de Reforma”, oyó rugir sus intestinos y salió a ver si podía desayunar una torta de tamal o unos tacos de guisado. Para su mala suerte en los puestecillos de comida rápida apenas se preparaban para abrir, por lo que no podían venderle ni mucho menos atenderla, así es que siguió caminando hasta encontrar un restaurante con desayuno, pero el precio se salía de su presupuesto, así que hambrienta, somnolienta y confundida regresó al colegio.
Las dos primeras horas fueron para la materia de Derecho II, cabe mencionar que Maricarmen cursaba el bachillerato de áreas sociales, por lo que su tira de materias apuntaba a la historia, la filosofía y la cultura.
Todo marchaba bien y normal hasta que llegó la materia de Psicología, la cual era impartida por la maestra Esther Millán, medía 1.63 cm de estatura, delgada, de cabello no tan abundante como el de Maricarmen pero si rizado y con mechas rubias (que por cierto le quedaban muy mal) y usaba además también anteojos pero redondos. Lo que más le molestaba a Maricarmen eran dos cosas, su sonrisa que dejaba ver las encías color rosa blanquecino de la maestra Millán y el carácter despótico, alevoso y ventajoso con el que trataba a los compañeros, era una mujer fea, cruel y amargada, por lo que Maricarmen la bautizó como la maestra Ernestina. La alucinaba además porque no sabía por qué razón extraña de la vida o del amor andaba de novia con el director de la escuela, el Ingeniero Víctor Uribe. A Maricarmen El Inge Uribe se le hacía uno de los hombres más guapos y amables que había conocido, y no entendía cómo es que podía andar con una arpía como la maestra Ernestina
Justo en el mes de diciembre y una semana antes de salir de vacaciones de navidad sucedió algo que a Maricarmen le puso los pelos de punta, resulta que dentro del establecimiento escolar vivía un matrimonio como de sesenta y tantos años que hacían la función de conserjes, Don Nicolás y Doña Petra. Es bien sabido que los baños y salones de escuelas públicas son la mayoría de las veces unas verdaderas pocilgas y que darse a la tarea de mantenerlos en condiciones dignas o llevaderas es una labor realmente titánica, pues bueno, un día la maestra Ernestina le gritó a Don Nicolás en frente de todos los alumnos reclamándole del aseo de uno de los salones en los que había una mancha voraz de vómito etílico de color salmón con verde pistache, que despedía además un aroma como para ahuyentar al animal más rastrero, en seguida llegó Doña Petra para explicarle que habían tenido que salir a ver a un familiar enfermo y que no se habían percatado del incidente, pero la maestra Ernestina se puso peor y arremetió contra los alumnos diciendo que todos eran una bola de nacos proletarios y que eso no se iba a quedar así, que era el colmo lo marranos que eran los alumnos y lo holgazanes que eran los trabajadores de la escuela. En ese momento el espíritu justiciero de Maricarmen comenzó a surgir dentro de ella mostrándole imágenes de Don Nicolás limpiando los baños a todas horas con sus guantes rojos de plástico y sus botas negras para el agua en medio de hedores, lejía y agua, a Doña Petra quitando sobre un pupitre los grafitis obscenos de los muros de los salones de clase con aguarrás y todas las veces que la maestra Ernestina había corrido de clase y reprobado sin argumentos y de manera humillante a varios compañeros suyos, pero lo peor había sido aquella vez en que detuvo la clase para lanzar una pregunta a sus educandos, les interrogó:
-¿Qué piensan acerca de una chica que se le declara a un chico?
De inmediato comenzaron a surgir los comentarios machistas:
-Que es una fácil.
-Que no se tiene respeto.
-Que se arrastra.
-Que se ve muy mal.
Maricarmen quiso dar su punto de vista cuando en ese momento La maestra se levantó de la silla detrás del escritorio para decir:
-En efecto, una mujer debe saber su lugar y no andar de fácil por ahí corriendo detrás de los chicos o andarse besando tras los salones como hacen muchas de ustedes-dijo mirando inquisidora a las alumnas.
Dijo dos o tres estupideces más y Maricarmen quedó con la boca abierta, no podía creer tanta barbarie e ignorancia.
Sin pensarlo Maricarmen corrió a la oficina de consejo académico a hablar con “El Pollo”, que era el maestro encargado de esa área escolar, le decían así porque era blanco como la leche, pero cuando le daba el sol se ponía todo de color rosa, la piel del cuello le colgaba pese a que solo tenía 37 años y su cabello era delgado y del color de los pelos del elote. Toda exaltada, excitada e indignada comenzó a narrarle aquel hecho a “El Pollo”, y este se comprometió a hablar con la maestra y pedir disculpas a los conserjes.
Llegó la navidad a casa de Maricarmen y asistió casi toda su familia a la cena, entre ellos se encontraba Anahí Sánchez, una prima hermana de Maricarmen a la que admiraba mucho; Anahí había estudiado Ciencias de la Comunicación en una universidad privada del Distrito Federal, pero desde hacía ya 3 años había regresado a su estado natal para trabajar como reportera en un periódico local con tendencias de izquierda llamado “El Regional”. Maricarmen le platicó escandalizada lo que había acontecido en su preparatoria y Anahí se ofreció a publicarlo en su periódico en caso de ser necesario, y para terminar la plática le comentó:
-Oye tu deberías considerar estudiar derecho y no filosofía y letras o arte dramático, el mundo ya no necesita ni intelectuales ni artistas, vivimos en la era de la globalización niña, ¡Despierta!
Una mañana de enero, la del regreso a clases para ser exactos Maricarmen se levantó tarde y vio que su hermano Mauricio ya estaba listo para irse a la escuela; se puso de pié de un solo golpe y le reclamó a su hermano que no la despertase, pero este sin decir nada tronó la boca, se encogió de hombros y se marchó, quizás ese fue el primer rechazo masculino que Maricarmen experimentó en su vida. ¡Qué ojete! Pensó Maricarmen y se vistió rápidamente para irse a la escuela.
Al iniciar la clase de psicología la maestra Ernestina repartió los resultados de un examen que había hecho justo antes de salir de vacaciones, Maricarmen casi murió cuando vio aquel seis estampado en rojo sobre el papel color marrón de su prueba, así que se acercó presurosa a la maestra y le dijo:
-Maestra, debe de haber un error, yo estudié mucho para este examen y la nota mínima que esperaba era un nueve- Dijo.
-¿Estás segura?-Interrogó.
-Sí.
-Pues si quieres lo revisamos, pero de antemano te digo que un error y te repruebo, así es que tú sabrás, te quedas con tu seis o te arriesgas a reprobar.-Agregó la maestra.
Una ola de represalias comenzaron a surgir. Maricarmen supo entonces que claramente eran el desquite de Ernestina por atreverse a alzar la voz y defender lo que ella consideraba correcto, por lo que en el mes de mayo, dos meses antes de terminar el año escolar, explotó durante una clase cuando la maestra le llamaba la atención por un sombrero rosa fucsia que llevaba puesto.
-¡Es una falta de respeto llevar gorra en clase, quítesela por favor!- ordenó Ernestina.
-En primer lugar no es una gorra, se llama sombrero, y falta de educación es atentar contra la libertad de expresión-Contestó seria Maricarmen.
-¡Usted que va a saber de educación si ni siquiera se respeta a si misma! ¡Mire nada más que ridícula se ve!
Maricarmen comenzaba a encenderse y dijo:
-¡Ridícula usted que ni siquiera se sabe vestir y además viene a querer darnos clases de moral cuando su materia es psicología! Sobre todo con argumentos retrógrados y machistas que solo demuestran su poca autoestima.
Ernestina se levantó furiosa señalando la puerta de entrada y gritó:
-¡Se va de mi clase en este momento!
-¡No! Este es un lugar público y puedo estar aquí.
Se acercó rápidamente a Maricarmen y frente a su pupitre y ordenó:
-Esta es mi clase, así que ¡Fuera!
Maricarmen sentía por dentro que se moría y la adrenalina no paraba de correrle por todo su cuerpo sin parar, pero abrió un libro, comenzó a leerlo y sin mirar a Ernestina dijo:
-Haga lo que quiera yo no me voy y pobre de usted con que me toque porque además la demandaré por agresión física.
Ernestina más que furiosa regresó al escritorio, tomó sus cosas y sin mirar a nadie salió rápidamente del salón.
Maricarmen esperaba que sus compañeros le aplaudieran o que al menos le celebrarán su acto justiciero, pero no señor, no fue así, cuando levantó la mirada todos sus compañeros la miraban con culpa y dos o tres le dijeron:
-Ahora si te pasaste, a ver con que nos va a salir la Millán ahora.
-Todos son unos cobardes y borregos permisivos.-Pensó Maricarmen.
Salió en ese momento a hablar por teléfono con su prima Anahí, pero de manera lenta, para que nadie notara que estaba nerviosa y pensaran que dominaba la situación; ya en el teléfono sentía que se le iban las fuerzas de las piernas.
-Bueno- Contestó Anahí.
-Anahí, soy Maricarmen ¡Me urge hablar contigo!
-Que pasa Mari ¡No me asustes!
-¿Te acuerdas de lo que te conté de la maestra Millán?
-La maestra Millán…
-La Ernestina, la que se tira al director de la prepa.
-¡Ah ya! ¿Qué pasó?
-Bueno, pues que me ha estado haciendo una serie de putadas y hoy ya no pude más y le canté su precio.
Maricarmen le explicó a detalle todo a su prima y esta le aconsejó:
-Bueno Mari, no te preocupes, yo ahora tomo nota y lo publico para que vean que no estás sola y darle una lección a la pesada esa, pero vamos a vernos por la tarde y platicamos ¿ok?
-Ok, paso a tu casa como a las seis.
Maricarmen se acomodó sus lentes cuadrados de una marca prestigiosa que por cierto el costo de estos fue el equivalente a dos meses de salario mínimo, no, no era Maricarmen una snob ni de clase pudiente, pertenecía más bien a la clase media (recordemos que asistía a una escuela pública), lo que sucede es que como ya mencioné antes, no tenía siempre la cabeza en donde tenía que estar y el oculista japonés al que fue por recomendación familiar, le dejó caer sin más ni más el modelito.
Comenzó la guerra. La subdirectora, una mujer alta, vestida con un traje sastre color café que le cubría las rodillas y blusa color buganvilia la mandó llamar. Cuando Maricarmen entró a su oficina, sin mirarla le dijo:
-Adelante, siéntese por favor.
-Buenos días. –Agregó Maricarmen.
-Buenos días, ¿Y bien? ¿Qué sucedió?
-¿Perdón? No sé a qué se refiere.
-Le pido por favor que no se haga la lista y me expliqué lo ocurrido en la clase de psicología con la profesora Millán.
-Pues nada, ¿No se lo dijo ella?
-Quiero oír su versión señorita Sánchez.
-Pues que la maestra me faltó al respeto y yo como una buena aspirante a universitaria y tomando en cuenta que vivimos en un país con derecho a la libertad de expresión respondí para defenderme.-Maricarmen le explicó además a la subdirectora de todas las irregularidades como docente y las injusticias sufridas por la maestra Esther Millán.
-Pedirle que se quite el sombrero e implantar métodos de reflexión y de superación a los alumnos no es una falta de respeto señorita Sánchez, dejar en evidencia a su maestra y llamarle ridícula por su forma de vestir si lo es.
En ese momento sucedieron dos cosas, la primera fue que Maricarmen entendió ipso facto que cualquier argumento de su parte seria inútil, ya que indiscutiblemente los maestros, como los policías y los judiciales, se cubrían unos a otros, y la segunda es que comenzó a sentir como si le salieran uñas afiladas por los dedos de las manos y de los pies listas para la acción, se iba transformando poco a poco en otro ser, más violento y más alerta, sentía como si se agudizara su instinto.
Anahí por su parte escribió un artículo un tanto amarillista que se titulaba “Maestra conservadora y de ideas cerradas atenta contra la integridad y dignidad femenina de sus alumnas”. En el artículo, Anahí se dedicó a subrayar sobre todo el hecho de que la maestra Ernestina atacará a sus alumnas con argumentos machistas y ejerciera su poder como docente para influir, amedrentar y crear sentimientos psicológicos de culpa en las conductas de sus pupilos, esto aún más grave por el hecho de impartir una materia como la psicología, que tiene además varias perspectivas y diversos estudios que van desde lo social, lo cultural, hasta lo histórico.
Mandó el artículo al editor, pero a la media hora la mandó llamar el director del periódico a su oficina para decirle:
-Hola Anahí buenas tardes, ¿Todo bien?
-Sí, bueno, hasta el momento eso creo.-Sonrió.
-La mande llamar porque acabo de revisar el artículo sobre la maestra Millán que escribió usted esta mañana; Quiero recordarle que mi sobrino, el Ingeniero Víctor Uribe es el director de la institución “Leyes de Reforma”, y que su esposa es la maestra Esther Millán, la persona sobre la que usted ha escrito este artículo.
-¿Sí?-Respondió Anahí.
-Esta mañana me llamó por teléfono mi sobrino para decirme que una alumna había amenazado a la subdirectora de su escuela con publicar las “Injusticias” de la maestra Millán en este periódico, y bueno, pues mi sobrino me llamó para pedirme de favor que fuésemos discretos con ese tema, sobre todo porque se trata de su familia, así es que usted comprenderá que nos resultará difícil publicar su artículo, pero en un acto democrático, si usted así lo conviene lo podemos subir a nuestra página web como “Carta a la redacción”, ¿Qué le parece?
-Cuando decidí entrar a trabajar a este periódico señor Uribe, no lo hice pensando en escribir artículos de cocina o de belleza, el hecho de que fuera de izquierda me suponía la oportunidad de expresarme con un poco más de libertad y honestidad, y hacer más interesante el oficio de comunicóloga, sé que la palabra democracia en una utopía y entiendo sus intereses familiares, pero resulta que la alumna en cuestión es prima mía, así es que tenemos un pequeño inconveniente o ¿Usted qué opina?
El señor Uribe comenzó a sudar un poco por la frente, sacó una servilleta, se limpió y comentó:
-A ese punto quería llegar Anahí, precisamente, usted sabe que en esta ciudad tan pequeña nos conocemos casi todos, es decir, casi, casi somos una familia, entonces no hay porque arreglar las cosas a sombrerazos y machetazos, ¿No creé usted?
-Señor Uribe, esos calificativos los puedo esperar de gente de derecha, pero no de usted, y además este no es un caso de narcotráfico o asesinatos, es un hecho social que representa la forma en la que permitimos que se eduque a nuestros hijos, la visión de izquierda supone el respeto, la tolerancia y apoyo a grupos minoritarios y vulnerables, y le recuerdo que los jóvenes son un compromiso nuestro y están en constante grado de vulnerabilidad; ocultar este hecho es condenable, exponerlo es reflexivo.
Anahí era una mujer robusta (no gorda) de grandes proporciones y grandes aptitudes físicas e intelectuales, al contrario de su prima Maricarmen, era morena de cabello lacio y negro como la noche; gustaba de usar escotes un poco pronunciados y minifaldas, pero eso no era raro ni escandaloso ya en la ideología de aquel pueblo, al contrario era una mujer admirada por algunos y molesta para otros, había hecho un post grado además de su carrera en “Efectos y consecuencias colaterales de los medios masivos de comunicación en niños y adolescentes”, por lo que su interés en el tema era puntual; eso lo sabía el señor Uribe, por lo que agregó:
-Mire Anahí, ni usted ni yo, porque no habla con su prima y le hace ver que hay maestros que son así, nos confrontan y nos intimidan, hacen que salga lo peor o lo mejor de cada uno de nosotros, pero si cometemos un error podemos salir seriamente afectados, ha habido alumnos que por una materia no terminan ya no el bachillerato, ¡Sus carreras universitarias! Hágale ver que por suerte para ella cuenta con la asesoría y el apoyo de profesionales como usted, que aprenda y que confíe, además, ya está a dos meses de terminar sus estudios de bachiller, no hay porque hacer una tormenta de este chapuzón.
-Precisamente ese es el punto señor Uribe, si mi prima no tuviera a alguien como yo a su lado estaría totalmente expuesta a los vaivenes de una maestra ortodoxa que la ha reprobado y subestimado durante estos meses, no solo a ella, a todos sus compañeros por generaciones. No le prometo nada señor Uribe, usted sabe que cuando me propongo algo lo consigo de una u otra forma y esto realmente es una niñería, hablaré con mi prima pero no será mi decisión, si ella quiere llegar más lejos, ya sea a través de este medio o de otro, de una vez le digo que ella cuenta con todo mi apoyo y asesoría para este asunto, pero también le digo que de hacerse público por otro medio perderemos credibilidad, aunque ya queden muy pocas cosas creíbles en este país.-Anahí se despidió y se retiró.
Por la tarde Maricarmen y Anahí se vieron al final en un café, iban con ellas además tres compañeros de trabajo de Anahí, el tema de la maestra Ernestina estaba puesto sobre la mesa y muchas conjeturas y opiniones surgían por todas partes; Maricarmen solo escuchaba atenta entre el humo de los cigarros y el aroma del café americano. Al final Anahí volteó a ver a su prima y le dijo:
-¿Por qué no hablas con tu maestra y llegan a un acuerdo? A estas alturas la mujer ha de tener los ovarios hasta la garganta, ¿Sabes que le pueden quitar su plaza docente si esto va a más?
-¿Pero que dices? –Dijo Maricarmen-¿Estás loca? ¡Si ya le dije a ella y a los maestros menos bonitos de todo! No ¡Qué vergüenza! Además no conoces a la Ernestina, no, esas no son de las que se inmutan por un periodicazo, es muy mala y perra, perra.
-El problema es-Dijo Antonia, Amiga de Anahí-Que si es tan perra como tú dices, te va a perjudicar, y si ella se va de la escuela te va a llevar entre las patas, puede hacer que repitas la materia o valerse de artilugios “legales” para joderte la existencia.
-Bueno pero por otro lado-Agregó Armando, otro compañero de trabajo-No puede una maestra así seguir impartiendo clases de esa manera en una preparatoria ¡Qué hororts! (Armando era gay), imagínate, a mi me hubiera reprobado solo por jotear.
Siguieron sacando mil conclusiones y propuestas en torno al tema, hasta que por fin Anahí le dijo a su prima:
-Tú misma Mari, lo que decidas está bien, si la calabaceas pues ni modo, para eso son los errores, para aprender, pero trata de hacer lo que tú creas que es correcto porque de lo contrario no te lo podrás perdonar nunca en tu vida y comenzará tu alma a tornarse color sepia y a percudirse poco a poco, recuerda que una acción cobarde tarde o temprano nos lleva a otra y en cadena, pero por otro lado el que toma mucho vuelo se puede salir del camino, así que piénsalo y ya sabes que te apoyo.
-¡Que bárbara Anahí! Me hubiera gustado tener una mamá así como tú que me dijera no pasa nada hijito vete por ahí con los hombres que quieras, total ya al final los cuentas- Dijo Armando.
Esa noche Maricarmen no pudo dormir, no sabía qué hacer, tenía muchos sentimientos y pensamientos encontrados. Al final llegó a un punto en cuestión, ¿Hablaría con la maestra con el corazón o con el cerebro? Se quedó profundamente dormida.
Al otro día llegó muy temprano a la escuela y fue directo a la sala de maestros, allí tomando un café sin azúcar en una esquina estaba la maestra Ernestina, con un chongo alto que dejaba ver su nuca, vestida con una blusa de color beige manga tres cuartos con escote redondo que dejaba ver toda su clavícula y casi sus hombros, pero no su pecho; falda larga debajo de las rodillas y botas de piso café oscuro. Maricarmen le dijo desde lejos:
-Maestra Esther ¿Puedo hablar un momento con usted?
Ernestina la miró de arriba abajo por encima de sus gafas y le señaló con el brazo izquierdo un cubículo pequeño al que entraron a solas. Primero entro Maricarmen, tomo una silla, se sentó y dijo:
-Antes que nada, quisiera hablar de principio a fin sin que me interrumpa por favor, al final puede usted escupirme a la cara, cachetearme o burlarse de mí, pero le pido de favor que me deje terminar mi argumento.
-Muy bien, adelante dijo la maestra Ernestina.
-Seguramente usted nació en un pueblo lejano al mar, más bien cercano a los cerros que se secan en verano y se tupen de verde con las lluvias de otoño, los aromas del campo y el ruido nocturno de los insectos y de los animales oriundos de su entorno era lo que más disfrutaba al igual que la feria del pueblo en las celebraciones del santo de la parroquia, lo digo porque la gente que no crece en la costa es por lo general más cerrada y se tapan más a la hora de vestir. Lo que más anhelaba desde niña era ser maestra, lo más seguro es porque en su localidad solo contaban con un pequeña escuela primaria y otra secundaria austeras y con carencias, entonces usted pensaba que cuando fuera grande eso iba a cambiar, eso lo digo porque su manera de vestir cubre el tópico de toda niña que quiere ser maestra de mayor, solo le falta la vara, lo que quiero decir pues, es que se notan sus aspiraciones en su imagen, por supuesto se desplazó a la capital de la ciudad para estudiar en la escuela normal superior de maestros y cuando se tituló pensaba que todos sus sueños estaban por realizarse hasta que conoció a su primer novio y se enamoró como una loca perdida y siguiéndole se traslado a otro estado para estar con él, en ese nuevo entorno consiguió empleo pero rápidamente se percató de que aquel cuento de la maestra se convirtió en una historia de terror, la burocracia, la desfachatez de los maestros, el despertar de los niños de la capital, la falta de compromiso de sus compañeros así como los padres de familia, la corrupción entre directores y sociedad de padres, en fin, todo era soportable hasta que tuvo su primer fracaso sentimental, no voy a entrar en suposiciones o teorías a ese respecto porque sería un atrevimiento de mi parte y de mal gusto, pero lo que sí sé es que entre la mediocridad institucional de las escuelas y las desilusiones amorosas por parte de esos hombres que no se comprometen, la llevaron a darse cuenta de que la vida apesta, sus anteojos empezaron a cubrirse de una nube gris de frustración y tuvo que comenzar a actuar de manera agresiva para poder defenderse ante este sistema violento e impune en el que vivimos. Conoció al Ingeniero Uribe y le llamó la atención que él se fijara en usted, pero rápidamente, usted pudo darse cuenta de que ese hombre guapo y galante, aparentemente seguro de sí mismo tenía un complejo de pasividad y de inferioridad muy grande, el cual usted podía dominar, controlar y tolerar disfrazado de amor. Seguramente usted estará pensando en este momento que he sacado todos estos argumentos e historias estúpidas de tanto leer a Carlos Cuauhtémoc Sánchez, pero no, afortunadamente he basado mis últimos pensamientos en la apertura y objetividad de Máximo Gorki , porque apegándome a la lógica, esta historia es la única causa que encuentro para entender que usted tenga tanto odio y desapego al hecho de enseñar, y citando a Fiedrich Nietzche que dice que “Hay que enseñar a una persona a volar o a caer más rápido”, le propongo que se cambie de plantel y nos dé la oportunidad a mí y a mis compañeros de solicitar al estado a un maestro que tenga interés y necesidad hambrienta de enseñar y crear mentes libres, el quedarse nos hará perder energías a usted y a mí, porque usted no es una mujer que cede ante los caprichos de una alumna proletaria, pero yo sé defenderme y para su mala suerte también tengo quien sustente mis acciones y mis palabras. Lo que le propongo es una oportunidad para ambas, yo para poder descansar de la presión que usted me ejerce y para sentir que he hecho algo importante en mi vida, y usted para descansar de mí y reflexionar sobre este hecho sin salir perjudicada a nivel social, económico y laboral, digamos que es una tregua, en la cual ganamos las dos y ninguna pierde, sobre todo la energía y la salud. Eso es todo lo que quería decir.
Maricarmen sentía que por dentro tenía un geiser que tarde o temprano iba a explotar, solo esperaba que la maestra Ernestina soltara una carcajada y se burlara de lo patética que había sonado y lo peor aún que lo publicara, ¡Dios Mío! Pensó, creo que ahora si metí las cuatro, y además ¿Por qué mencioné a Máximo Gorki? ¡Qué tarada!
-Eres muy inteligente Maricarmen y veo que eres una buena estudiante, está bien, aceptaré tu propuesta, y para cerrar está tregua, como tú dices, te exentaré en mi materia para que puedas estar más tranquila, ¡Mucha suerte Maricarmen!- La maestra Ernestina se levantó y se dio la media vuelta-¡Ah, y otra cosa! -Dijo de perfil pero sin voltear su cuerpo- Este mes aún impartiré mi materia, así es que mientras yo esté no puedes entrar a la clase, pues pensarían mal tus compañeros.-Y sin decir más se marchó.
Maricarmen no lo podía creer, había triunfado, la verdad había vencido sobre la maldad y la fealdad.
Al término del ciclo escolar Maricarmen se acercó a las oficinas de la escuela a recoger su tira de calificaciones, y entonces, marcado en negrita, observó que tenía la materia de psicología reprobada ¡No puede ser! Pensó, se dirigió a una de las secretarias para aclarar el asunto y está le entregó un sobre con su nombre de parte de la maestra Esther Millán que decía:
“No quise ofender a tu intelecto obsequiándote un corrupto diez, así es que tienes este mes para estudiar y reflexionar lo que no aprendiste del curso para que puedas crecer como profesional y abrir tu mente al estudio de la psicología, de nuevo ¡Mucha suerte en tu examen extraordinario y en tu carrera universitaria!
La maestra ERNESTINA”
Maricarmen cerró la nota, soltó una carcajada y gritó con alegría:
-¡BRUJA!

KEOPS GUERRERO

viernes, 23 de julio de 2010

Mexican Art in the Twentieth Century

MEXICAN ART IN THE TWENTIETH CENTURY

By Carol Miller
Sculptress, Journalist, Author, Translator, Critic
(see: “The Winged Prophet, from Hermes to Quetzalcoatl”)



When the Spaniards arrived on the American continent, following the voyages of Columbus, they discovered an astonishing number and variety of indigenous societies spread over a wide area, whose cultural traditions included a richly symbolic language—often coded or emblematic, extending into the esoteric, especially with regard to the deities and their avatars-- in effect, elaborate and often mystifying narrative and data preserved through the use of incised stelae and wall panels, carved door frames, allegorical sculpture integrated with architecture, and brightly colored mural painting, intended to tell additional stories: of ceremonies and their deities, of battles and their victors, of monarchs and their courts. Of the latter very little has survived, but exquisite examples can still be seen at Bonampak in Chiapas, at Cacaxtla in the state of Tlaxcala, and in monumental Teotihuacan, the “Temple of the Gods” just outside Mexico City.

This decorative imperative was designed to educate and illustrate a diverse citizenry, across language barriers, and was revealed as well in their garments and personal adornments, their trade products, weapons and utensils, their legislative code, instruments of punishment, even the moral minutiae of everyday life.

Many details and subtleties, design motifs, artisan skills, were not only exchanged among each other but were inevitably influenced by foreign presence prior to the so-called Conquest. Techniques in metallurgy surely originated with the Wari of Peru and had a notable impact on the cultures of Western Mexico, especially in the case of the Purépecha in Michoacán. And it would be dangerously simplistic to ignore a legacy, though as yet unproven, received from an East Asian presence, patently graphic in customs and traditions which have endured to the present, for example in the Day of the Dead proceedings, including the elements and their arrangement on traditional altars, related to the harvest festival but definitely esoteric, frankly metaphysical, an exuberant and eloquent ancestor worship, in Mexico as in China, that appeals to the five senses. Mexican art therefore must be regarded as both an expression and a presence that excites sound, scent, color, a festival for the eyes, the ears, and the hands that create the artisan emblems prescribed for the occasion.

°°°

With the arrival of the first Franciscan friars, followed closely by the Dominicans and Augustinians, mural painting was immediately perceived as a logical solution to cultural overlay, and Christian subject matter appeared, not entirely as a replacement but rather as an infiltration of existing values, leading to a syncretism, that is, a synthesis of beliefs, an immediately visible transposition of values, still apparent today. The crucified Christ became the Aztec lord of death, their Mictlantecuhtli, who reigned in the Underworld, where so many of his subjects toiled in the mines.

Quetzalcoatl of the Toltecs, Kukulkan to the Mayas, Taykanamo on the North Coast of Peru, the lord of goodness and light, became Christ the Enlightened, the teacher, and the friars were seen as his emissaries on earth, while his counterpart, Tezcatlipoca, his polarized opposite, was transformed by characteristically Mesoamerican (and Chinese or Hindu) balance of values into evil and darkness, demons of the malicious and the devil himself.

Tlazoltéotl became Mary Magdalene, and the transpositions or manifestations (the avatars) of the deities of the wind, wisdom, age, fire, carnal pleasure, drunkenness and its sanctions, good fortune, evil portent, the Sun, the Moon, Venus and the stars, through the parallel pantheon of the various cultures, became the saints, each with his or her day, and his or her festival, until the appearance of the Virgin of Guadalupe, mother of the Americas, a uniquely American Virgin Mary, related to the virgins brought by the Catholic priests from Spain but nonetheless a Mexican Mary, more precious and beloved and more highly prized than her imported counterparts.

°°°

The Revolution of 1910 came with the onset of the Twentieth Century. Mexico had been questing for its own identity, culled from the so-called creoles –offspring of Spaniards born in New Spain as Mexico was then called, coupled with the aspirations of the native peoples or their indigenous-Spanish mixture, known as mestizos. A war of independence from Spain unleashed a clash of class concerns, which were in turn obliged to confront foreign meddling and physical intervention, from the United States (using the Monroe Doctrine as its leverage), or Britain and France, in order to recover their cash loans, and even the imposition of an Austrian emperor sent by Napoleon III, until he was overthrown by Benito Juárez’ reform movement, and thus a renewed and redefined Mexico emerged, only to clash again following the long dictatorship of Porfirio Díaz and the entrance of Mexico onto the stage of the Twentieth Century’s inevitable social ferment. A new world was coming into being and Mexico was to be a part of it, a world which could no longer ignore the aspirations of the working class, of the peasant class, of women, and the indigenous tribes, so long isolated within the confines of their own history and suffering.

The physical expression of this new world followed the battles. In the aftermath of armed conflict the strategy of mural painting, as a didactic ploy, was dusted off and applied again as an official government policy. Then-president Alvaro Obregón entrusted his Secretary of Education, José Vasconcelos, with the monumental task of indoctrinating a new generation, informing a population that barely, if at all, spoke Spanish, of its rights and values, and of crossing class, commercial and cultural barriers, while restoring the capital city to its former splendor.

°°°

Vasconcelos proceeded to enlist a growing gathering of painters, led by precursor artist, teacher and intellectual, my dear friend Adolfo Best-Maugard. He was followed in turn by Roberto Nervo Montenegro, then impassioned ideologue José Clemente Orozco who eventually painted a number of murals in the United States, including several in New England (at Dartmouth, among others) and California, notably Pomona.

An émigré from Guatemala, Carlos Mérida, then appeared on the scene, and he was followed by Ramón Alva de la Canal, and French arrival Jean Charlot. By then Diego Rivera had returned from an internship in Europe among the Modern Movements, and immediately took up the cause, initially assisted by Xavier Guerrero and Fernando Leal.

Miguel Covarrubias, darling of New York’s social scene and resident caricaturist in the fashionable magazines of the time –Vanity Fair, The New Yorker, Vogue—found his true calling in anthropology and began working in the mural format, including his remarkable mural sized maps assembled from panels to facilitate dismounting and transport, assisted by Antonio Ruiz, “El Corcito”.

Perhaps the most dedicated, and certainly the most versatile, also one of the most politically polarized, with an almost unbearably powerful aesthetic impact, was David Alfaro Siqueiros, often assisted by José L. Gutiérrez who created many of his base materials from durable and malleable plastic compounds, and Pablo O’Higgins, a talented painter who arrived in Mexico from Salt Lake City.

Rufino Tamayo, from Oaxaca, became prominent with a new vision of color and subject matter, much influenced by this then-companion María Izquierdo, while he eventually influenced other painters, for example Manuel Rodríguez Lozano, architect-painter-draftsman Juan O’Gorman, Jorge González Camarena, Raúl Anguiano (famous for his deathless picture of the indigenous youth removing a thorn from his foot with the tip of a machete), Francisco Eppens Helguera, Jesús Guerrero Galván, Alfredo Zalce who brought with him the traditions of his native Michoacán, Roberto Cueva del Río, the fiercely textured José Chávez Morado (incidentally married to the fine painter, German-born Olga Costa, who immortalized the displays of fruit in the marketplace), José García Narezo, Juan José Segura, the master watercolorist Ignacio Beteta, the soulful Federico Cantú, Desiderio Escamilla, Desiderio Hernández Xochitiotzin, Carlos Orozco Romero (whose work evolved into a mastery of the soft line of the hazy pastel-colored mountains along the horizon), and master restorer of frescos Guillermo Sánchez Lemus. Even Isamu Noguchi came to Mexico in 1936 and left the two panels of his relief mural on the upper level of the Abelardo Rodríguez Market, in downtown Mexico City, currently in the process of restoration.

Vasconcelos offered them the walls of new or recently repaired buildings and gave them carte blanche in their choice of subject matter, which inevitably took on the social conscious criterion of the late twenties and early thirties. Beginning with Roberto Montenegro and his “Tree of Life”, painted in 1921 on the walls of a giant stairwell in the School of St. Peter and St. Paul, initially the Carmelite Convent, the building is now the Center for the Restoration of National Patrimony and is undergoing repair. It actually sits just above one of the original canals at the very core of the Aztec capital of Tenochtitlan, and is as well a museum of architecture; it is hoped it will eventually be opened to the public.

One work followed another, filling the inner, outer and perimeter walls, the courtyard walls and the stairwells, of government offices, public markets, centers of education, anywhere a wall lent itself to the decoration by a variety of artists, singly or in teams, in a multiplicity of techniques, ranging from fresco, encaustic, tempera, to relief. After the legal separation of church and state under Benito Juárez, and the later Cristero war during the presidency of Plutarco Elías Calles, churches and their property were nationalized, thus making small and large religious holdings also fitting backgrounds, either for post-revolution mural paintings or the recovery, in recent times, as conservation projects, of the original didactic depictions of the Colonial period.

Many painters worked alone, others enlisted disciples or journeymen to help with the ever-more ambitious projects, and so the ranks of restless artists multiplied. They adapted their designs from gigantic sketches drawn to scale and applied by stencil on the vast surfaces placed at their disposal, or they used the timeless mural technique of cuadriculating their design in order to expand the subject matter from preliminary sketch to mural proportions. They used pantographs or other projection devices to enlarge their material in order to introduce additional and often novel elements. Many of them ultimately resorted to photography as the basis for their composition. In the case of Diego Rivera, especially, they exalted their artistic imagination. They often used live models and converted them into the real or allegorical personalities who would populate their vast works.

°°°

In the background, hidden from view by the blinding light of the muralists, were the landscape artists, the portraitists and the mannerists, much more subtle and no less marvelous, no less the interpreters of a previously Europeanized Mexico captured by the likes of Hermenegildo Bustos or Saturnino Herrán, or the British and American draftsmen of the Eighteenth and Nineteenth Centuries, like Daniel Thomas Egerton, who saw Mexico as soft and voluptuous, misty, muted, magical and beckoning. These included José María Velasco, Francisco Icaza and Joaquín Clausell. The generation that followed them, however, includes a staggering array of uniquely individual(ist) artists, each with a singular vision of his own “Mexicanism”. Many of their works, spanning the years from 1900 to 1960, that is “Mexican modernism” prior to the “rupture” or break with tradition at mid-twentieth century, have been meticulously gathered into the incomparable collection of Andrés Blaisten and can be seen at one of the many venues of the National University, this one specifically Pedro Ramírez Vázquez’s 1960’s architectural masterpiece, formerly the Foreign Affairs Ministry, accompanied by an archaeological site and the shell of a sixteenth century church, at the Plaza of the Three Cultures.

°°°

While the muralists in Mexico were discovering their voice and their cause, painters in the United States were also undergoing a transformation, which would echo back and forth among the creators of the entire Hemisphere, as the modern movements arrived from Europe. Beginning with the celebrated Armory Show of 1913 in Manhattan, and the explosion on the scene of Cubism, particularly, these were less a social interpretation than they were a visual revolution evolving out of the post-impressionist years in color, style and technique, a complete break with the past, yet they were quickly adapted in Mexico and an immediate diversification of styles emerged. Was this chaos or discovery? Was it rebellion or revision? Was it social awareness or a personal quest?

It was all of this and more, especially in Mexico, where the post-revolution years brought a wave of human flotsam, fleeing the Spanish Civil War, the Second World War, fascism, Nazism, religious and political persecution of all sorts, finally defined by McCarthy in the 1950’s. Mexico opened its doors to what became an inestimable injection of vitality and originality in every field, ranging in art from what Spanish refugee art critic Margaret Nelken categorized as Expressionism, to a heavy dose of Surrealism, much of which arrived in Mexico from Europe vía New York. Exponents, some native, some imported or of foreign descent, included such diverse elements, ranging from realist to abstract, as architect-designer-sculptor Mathias Goeritz, Ignacio Asúnsolo, Guillermo Meza, Francisco Goitia, Charlotte Yazbek, Jesús “Chucho” Reyes, César Corzo, José Luis Cuevas, Marysole Warner Baz, Remedios Varo, Leonora Carrington, Alice Rahon and Wolfgang Paalen, Angelina Beloff, Enrique Clement, Luis Nishizawa, and the architecture in pre-stressed concrete of Félix Candela.

Then came a new generation, just as diverse but aesthetically isolated from any cult, movement, school or tendency, to such an extent that they gave themselves a name: “The Rupture”. A break with the past, a new view toward the future, more abstract, more geometric, more stringent, more personal: the savage and sublime brushstrokes of Francisco Corzas, the realistic faces under unreal headgear of Rafael Coronel, the blazing colors of his brother Pedro Coronel, the fetishes of Alberto Gironella, the cool anatomy of Joy Laville, the neo-architectural geometry and subdued esoteric erudition of Pedro Friedeberg, the harsh lines of Arnaldo Coen or Vicente Rojo, of Manuel Felguérez, Rubén Poblano, Arenas Chacón, Leopoldo Flores, Greta Kramsky, the sumptuous volumes and rich tones of Liliana Carrillo or Cordelia Urueta (and their aesthetic offspring, Susana Sierra), the childlike artistic reportage of Jaime Saldívar, the stilted architectural constructionism of Diego Matthai.


Some are gone, others continue to produce. Cuevas, more vital and prolific than ever, is always on the scene and has expanded his drawing with a new output of bronze sculpture. Tamayo spawned a new generation from Oaxaca, led by the astonishing Francisco Toledo and followed by Sergio Hernández and company, and by the singular Rodolfo Morales, an original with his own private vision. Sculpture, during the sixties and seventies dominated by women, returned to the male prerogative, especially defined during the late nineties by Javier Marín.

°°°

Yet by then Latin American art, dominated by the Mexicans, with an important presence of Cubans in exile, as well as a selection of South Americans, had taken a new direction. In the early eighties Mary Anne Martin, today the owner of a successful gallery in Manhattan, back then an enterprising young employee of Sotheby’s Auction Gallery, started the Latin American Department, quickly followed by Christie’s, who turned management over to the ever-refined and discreet Lisa Palmer, a German who had spent several years living in Brazil. It might have seemed more natural to include the artists among their international peers, and this was attempted after 1985, when an oil of Diego Rivera sunflowers reached the highest then-price for a Latin American painting, at over half a million dollars. (Ironically, just days before, at the Impressionist sale in May of that year, Van Gogh’s sunflowers brought a hammer price of over fifty-nine million dollars, setting off a blockbuster domino effect on the international market, what one critic called “The Mona Lisa Syndrome”).

The experiment failed. Latin American art, it seems, must remain among the Latins, where Mexican artists made up approximately sixty percent of the alternatives, with an equal number of buyers. When periodic economic crises hit Mexico, parlayed into a devaluation to accompany the recession of the nineties, its impact was felt at the auction galleries, who gradually transformed the nature and character of their sale. What had begun as a modest afternoon event, in time had evolved into a twice-a-year (May and November) more prestigious evening sale, then expanded into a black tie evening gala (preceded earlier in the week by a private dinner in the Board Room and by a resounding cocktail party on the eve of the sale), followed the next morning with the works of lesser price and fanfare, but success is inevitably pursued by greed. Legal action was brought against the auction galleries for collusion and price fixing, for cash advances against pricey sales, and a major executive was not only dismissed: she went to jail. As a result, company policy, determined by market changes, brought about new parameters and in time Sotheby’s limited the value of the work offered to a minimum of fifteen thousand dollars, thus closing the auction floor to newcomers or artists on the back burner.

Additional restrictions since then have limited the available work, but during the heyday of the Latin American sales, during the late eighties and throughout the nineties, great collections were formed in Monterrey or Puebla, in Los Angeles, Houston, Buenos Aires, Montevideo, Caracas, Quito, Bogotá or Miami; galleries and dealers speculated shamelessly and bought and sold their own products in order to inflate the prices, and museums throughout the hemisphere were stocked or recycled with representative selections chosen from among the primary works.

Little or nothing, however, was done to promote the sales through the media, no effort was made to educate or instruct the public, and it was the Impressionist, Modern or Contemporary sales that were harvesting the big bucks. Even when one notable Latin American auction brought in a record sixteen million dollars, mostly because of the sale to an Argentinean collector of a painting by feminist icon Frida Kahlo, Latin American remained the stepchild of the art market. With today’s inflated market, a sale can bring in sixteen, eighteen, maybe even twenty million. This no longer raises eyebrows when a Picasso can go for 120,000,000 and the actual sales room is visible by video on the auction gallery websites.

°°°

Where does Latin American, and specifically Mexican, art go from here? The current tendency is so-called Contemporary Art, not referring to the euphoric years of New York Abstract Expressionism, but to the splash-and-crumple work of today, notably insubstantial and fleeting, with its emphasis on installations, the vaguely conceptual or the frankly minimalist, by people who have no clear understanding of the meaning of these terms, and young couples no longer find social élan in their art collections. The work they hang or display is sparse, generally more motivated by a desire for the decorative, while the art of the street, in reality pure vandalism, tends to be rich, colorful, angry and expressive, like the Chicano art it spearheads. And the established collections? They are being broken up and sold off, by the elderly or their heirs, who have no further interest in paintings, or for that matter, in fine porcelain, art glass, vanguard silver or masterpiece furniture, by the great designers of the Twentieth Century. They would rather go to Las Vegas, or take a cruise.

Yet since mankind’s days in the caves he has been compelled to adorn his walls, so there will always be a canvas or a scribbling, or a framed poster reproduction, to express his imperatives of the moment, and there will always be a message, that creativity, despite the mystery of its origins, and despite the probable dementia of the artist, will be kept in line by the observers, that is, the potential customers, who keep us sane and focused. We need it. And so do they. Art translates the miracle of the human brain, which we will never fully understand, and keeps it always close by. We want it near us to remind us that we are, in effect, human, for whatever that is worth.


oOo